Lugar tranquilo y bonito, trato cercano y exquisito. Una gente estupenda y agradable y con las ideas muy claras de lo que es la buena comida casera. Genial!! Tercera visita y echo de menos más estrellas para valorar
Fuimos por casualidad y salimos encantados. Muy buena comida y excelente el trato del posadero. Calidad- Precio inmejorable. Muy recomendado para ir con niños porque está junto al frontón y al parque infantil. En la misma posada te prestan raquetas y pelotas para jugar. “Seguro